Mi vicio…

29 08 2007

…en eso te has convertido, en un vicio para mí, en un mal hábito.

No sé cuántas veces he intentado librarme de ti, arrancarte de raíz para no volver a tener la ‘tentación’ de saber que estás cerca. Todas esas ocasiones me digo “Esta es la última, ya no más…”; pero basta que aparezcas ante mí -o me llames-, para hacerme olvidar esa pseudoconvicción de creer que yo puedo llegar a tener el control… ja! nada más lejos de la realidad…

Palabras dulces, tonos cálidos, una aparente sumisión que me hace confiar en que esta vez sí me necesitas, que esta vez estás conmigo porque disfrutas realmente de mi compañía… todo para despertar una y otra vez en la oscura realidad de saber que solo me usas, solo soy el último recurso, el “peor es nada”; en lo que aparecen tus ‘mejores opciones’ yo vuelvo a quedar relegada a la última casilla de tu directorio, con la infaltable sensación de vacío y culpa al haber abandonado lo importante por algo que al parecer sigue siendo un laberinto sin salida del que yo no saco ni el más mínimo beneficio…

Hoy, insomne y llena de ansiedad, comienzo a sentir ese eterno cansancio de uno de tus jueguitos infantiles y, como en infinidad de veces anteriores, digo nuevamente “Esta es la última, ya no más… las esperanzas se agotan”.

Los entendidos dicen que el primer paso para deslastrarse de vicios y adicciones es reconocer que se tiene un problema… ok, es lo que hago… y ahora, cómo me deshago de ti???