Confort, Excelencia y Responsabilidad… de la era 0.1
31 03 2008
Me resulta inconcebible que con las facilidades en tecnología y telecomunicaciones con las que contamos hoy en día, hay empresas de ’servicios’ que simplemente se niegan a mejorar bajo la excusa de “así hemos trabajado siempre” (y no es que lo han hecho muy bien que digamos)… En esta ocasión me refiero a las siempre arcaicas y retrógradas líneas de transporte expreso del país :s
Entiendo que en ‘temporada alta’ la demanda de cupos en los autobuses aumente y que las unidades lleguen a ser insuficiente (porque aparte del pésimo servicio no querríamos agregar a la lista: autobuses inservibles y choferes cansados y sobrecargados de trabajo), pero para eso están los planes de contingencia y la tecnologíaaaaaa, por Dios!
La historia es más o menos así: Yo particularmente nunca he tenido mayor inconveniente para adquirir pasajes en el Terminal de Barquisimeto (del que yo digo que si el infierno tiene terminal, debe ser como el guaro), aquí yo llamo a cualquiera de las líneas que suelo usar (Mérida, Táchira-Mérida u Occidente) por ejemplo un lunes, pregunto si tiene pasajes disponibles para el viernes de esa semana (por ejemplo) y a partir de cuándo puedo comprarlos; generalmente la respuesta es “Sí tenemos, y puede comprarlos desde hoy mismo si quiere”. Ahí simplemente me acerco a las oficinas, compro los boletos y me voy, no tengo que volver sino hasta el día del viaje.
Hasta aquí todo bien, peeeero -y es aquí donde entra la falta de visión en tecnología y telecomunicaciones de estas empresas- resulta que en estas líneas no tienen el sistema que suele implementar Aeroexpresos Ejecutivos: Permitirle al usuario obtener el pasaje de ida/retorno en una misma compra, asegurando así su regreso en la fecha que más le convenga… es más, con decirles que en las oficinas de Barquisimeto aún utilizan el viejo método de llenar los boletos de autobús a mano y agregarle las etiqueticas con los números de asiento (no les cuento de las confusiones que se forman cuando el que vende el pasaje no ‘tacha’ de una vez en su ‘boletín’ el asiento que vendió y ocurre la ’sobre venta’… ups!) :s
Bueno, superado el trauma de la salida del Terminal Infernal viene la segunda parte del calvario (en mi caso): el Terminal de Mérida. Si tienen la ¿oportunidad? de ver este terminal, no se dejen engañar por sus lindas instalaciones, limpias, bien distribuidas y con todo tipo de comodidades (eso sí te tiene él), resulta que aquí la compra/venta de pasajes es peor: A pesar de ser una ciudad turístico-estudiantil, visitada y habitada por miles de personas de todas partes del país (que digo el país, del mundo!), sus líneas de transporte no suelen tener cupos disponibles (sea temporada alta o no) porque no suelen tener unidades disponibles tampoco (no porque vendan todos los cupos, sino porque no habilitan buses para ESE terminal), y por consiguiente NUNCA se puede comprar un pasaje con anticipación, las respuestas siempre serán: “No hay”, “Tiene que venir el día antes a comprarlo” o “Tiene que venir EL MISMO DÍA que quiera viajar” :s …entonces cada vez que uno va a las oficinas del Terminal de Mérida debe encomendarse a todos los santos, a las diosas del olimpo, bañarse con cariaquito morado y hacerse una macumba para ver si así a suerte les sonríe y consiguen un cupito en un autobús.
Esto DEBE cambiar, la pregunta es: ¡¡¿CUÁNDO C…ÑO?!!
P.D.1 Toda esta descarga viene porque este fastuoso sistema que se niega a evolucionar me robó un día de compartir con la familia… gracias, La Gerencia
P.D.2 Por lo menos ya descubrí que Expresos Mérida tiene página web, ¿será que les hago la caridad de quejarme ‘constructivamente’ o lo dejó así y que se pudran?
Update: Ya puse mi cyber-queja en Expresos Mérida (los únicos con website)…
cri…cri…cri <–grillos al fondo












Quéjate!
Hazte escuchar!!
Quizás es que nunca ha pasado por sus prolíficas cabecitas la idea de que podrían prestar un mejor servicio!
A quejarnos, coño.
A hacer un espacio virtual para usuarios y consumidores. A aliarnos con redes ciudadanas que escrachen instituciones y empresas piratas.
Ciberguerrilla contra el mal servicio