Archive | marzo 2006

Así, sin querer…


Sus caminos no estaban destinados, aún en un mundo tan pequeño…
El, exitoso y alegre, compartía su vida con su complemento perfecto.
Ella, emprendedora y entusiasta, buscaba alcanzar sueños y metas junto a su compañero ideal.
Amigos y conocidos en común, sólo tenían referencias el uno del otro; aunque, ella, a través de su voz y sus letras, encendió una luz de curiosidad en él, así sin buscarlo…
Un primer encuentro le puso rostro a esas referencias, aderezadas con risas, buena compañía y un asomo de pícara complicidad. Nada que esperar. Sus senderos continúan su curso.
Una nueva oportunidad los reune, esta vez ella luce diferente, así sin quererlo, y él lo nota… la compañía le impide demostrarlo, sólo le queda brindarle atenciones y hacerle saber que la ‘complicidad’ de ha vuelto interés, atracción… ella entiende el mensaje, sin embargo, no está habituada a situaciones como estas y se muestra reservada, no sin hacerle ver que le agrada su cortesía…
Avanza la noche y surge el momento propicio de mirarse con sinceridad, de hablarse más abiertamente… él siempre quiso compartir con ella, descubrirla… ella lo escuchaba, reía, lo observaba, a pesar de estar disfrutando la compañía no pudo evitar parecer fría -su excesiva timidez le impidió quitarse esa imagen.
La jornada terminó, los roces ‘disimulados’ no se hicieron esperar… a él le fue imposible acariciar su cabello -¡le fascinaba!-, la despedida transcurrió entre suaves ‘toques’ de mejilla, alientos entrecruzados y tiernos besos (en los ojos) 😉
Hoy, cada uno prosigue con su recorrido… él con su complemento perfecto… ella junto a su compañero ideal, no sin recordar con especial cariño a su cómplice fugaz… las sonrisas de picardía no tardan en aflorar… así, sin querer…