Archive | enero 2007

Envejecer es ‘feo’…

…al menos así lo da a entender una cándida niña de 3 años.
Su preocupación no era normal al ver que su tía tiene las manos arrugadas y los brazos algo flácidos: “Tía, mi mami y mi madrina tienen unas cremitas para que eso se te quite…” (con cara de tragedia griega).

¿O será una estrategia de ventas de su mami y su madrina? (Cosmetóloga y Médico Esteticista, respectivamente) =p

El número que Ud. ha marcado…


Eso es lo que ahora escucharás cuando llames…

Se agradece la atención, pero no soy tu darling, sweetie o little girl… aparte que no me como el cuento que hayas ‘olvidado’ el español, algo tan hermoso no se olvida así nada más.

Agradezco tus postales esporádicas y tus intenciones de hacerme saber que estás bien, donde quiera que estés, pero ya que volviste no hace falta que llames, escribas o envíes señales de humo cada 5 segundos… no es necesario vernos mañana, tarde y noche, durante todos los días de la semana para ponernos al corriente de nuestras aventuras y desventuras diarias… una salida es suficiente, una salida que ya pasó.

Lamento si te parezco grosera, malcriada o si es que simplemente no he sabido apreciar tus particulares halagos, pero yo tengo una vida, una de la que no quisiste ser parte hace ya muchos tiempo, una en la que ya decidí con quien compartir mis ‘experiencias’ en una comida o alrededor de unos tragos… y creo que de ser amigos sabrías que no me agradan las preguntas repetitivas de ¿Dónde estás? ¿Qué haces? ¿Con quién?
Esa actitud me ha convertido en una paranóica del teléfono: Número desconocido… no respondo. Tú número… mucho menos. No estoy, dejé el teléfono en casa, me quedé sin batería… no quiero oír tu voz, ya es suficiente.

Vete por donde viniste, que sólo tus señales ocasionales de vida, lejanas e impersonales, serán bien recibidas… y engavetadas con todas la demás.

El país de ‘todo el mundo’…


“¡Señor, déjeme por aquí…!” se deja escuchar entre las bocinas de fuera y el reggeton dentro de la unidad. El conductor -al parecer uno de los pocos con un rastro de sensatez vial- no sabe ya qué hacer para que la señora entienda que ‘por aquí’ no hay parada: “Pero todo el mundo lo hace, así que por eso yo ‘siempre’ me quedo aquí” …la escena no sucedió una sino dos veces en el mismo trayecto, a pocos metros de distancia.
Mientras tanto, en una esquina no muy lejos de allí, la hora pico hace estragos en el tránsito, los semáforos deprimen cada vez más su solitaria incandescencia al ser ignorados completamente por quienes deberían respetarlos. Un conductor particular decide no hacer caso a la luz roja y no se conforma con quedarse en medio de la transversal, sin dejar pasar a nadie, sino que a último minuto prefiere dar una giro indebido, provocando que un autobús de pasajeros frene de manera brusca, condutor y acompañante del particular se bajan del auto a gritarle improperios al busetero por ‘abusador’ “¡Pana, pero si aquí todo el mundo da la vuelta! ¡¿Que no ves que vamos pasando nosotros?!” (¿Por qué se le habrá ocurrido al chofer del autobús pasar mientras su luz estaba en verde?).

La fórmula no es exclusiva del tránsito y es repetida una y otra y otra vez: Todo el mundo lo hace… todo el mundo se sale con la suya… a todo el mundo le importa un carajo pasar por encima de los demás, porque cada quien es único… como todo el mundo.

Incansable colita…

La incansable colita (o látigo, como le dice mi mamá) de Legolas cumple hoy 22 años*… y su energía continúa intacta.

Lego, ‘hijo mío’**, me contenta saber que en apenas “22 años” has pasado por: Vacunas, entrenamiento básico de obediencia (esa colita dejó cautivada a tu maestra), mudanzas, hepatitis (¡GRACIAS PURINA!), has comido papel, cables, tela, zapatos, hormigas, grillos, cucarachas (¡puaj!), has destrozado juguetes, has tenido novias y conquistas, te ha dado hasta bronquitis, has subido y bajado de peso, has cambiado de veterinario como 5 veces -te prometo que este es el definitivo-, en fin, prácticamente ¡HAS SOBREVIVIDO!; sin embargo, tu ánimo nunca decae y siempre tienes una ‘sonrisa’ y un cariñoso ‘latigazo’ para alegrarle el día a cualquiera… así que sin más recuentos ni cursilerías, sólo quería desearte:

¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!

Puedo decir que el regalo está listo (ricas galletitas) y aún seguimos esperando por el obsequio de Navidad de la ‘abuela’ (una camita nueva), pero ya pasó Navidad, Año Nuevo, Reyes y nada… ¿será que hoy se dará el milagro o lo traerá la Divina Pastora? mmm, ya veremos =p

(*) Para lo que quieran sacar la cuenta, son en realidad 4 años. Leí en una revista especializada que ya se había determinado como promedio genérico: 5,5 años el cálculo entre edad canina y edad humana… estoy tratando de ubicar el artículo, pero al parecer lo perdí :s
(**) Haciendo referencia a la frase “Canito, hijo mío…”, de la comiquita Canito y Canuto… ¿alguien ha visto mi cédula por ahí? :p

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PD. *off topic*: La convocatoria para aparecer en el Calendario Bloguero 2007 sigue abierta, blogueros que celebran en Enero ¡manifiestense pronto! (aparentemente el año bloguero comienza en Febrero… jijijjo)